Para cuando lees esto, probablemente ya has acudido a muchas citas y agotado múltiples vías para encontrar alivio al dolor.
El dolor es una experiencia personal que involucra nuestro cuerpo, nuestra mente e incluso nuestro entorno social. No es únicamente una sensación física; también es la interpretación y gestión que el cerebro hace de esa sensación. Afortunadamente, tenemos el poder de influir en nuestros niveles de malestar a través de la mente. La hipnosis te permite alterar la percepción, estrechar y desviar el foco de atención, y separarte de las preocupaciones que podrían amplificar el dolor.
Mediante resonancias magnéticas se ha demostrado que la hipnosis puede disminuir el carácter desagradable del dolor, generando cambios positivos en tus pensamientos, emociones y conducta.


La hipnosis se usa ampliamente para el dolor crónico cuando ya conoces la causa y no es señal de una nueva lesión. También es eficaz para el dolor agudo —por ejemplo, para manejar el dolor de parto— y tiene una larga historia como técnica no farmacológica de manejo del dolor. Múltiples estudios validan su uso para el dolor asociado a intervenciones pre/postoperatorias, migrañas, síndrome del intestino irritable, cáncer, dolor de espalda, fibromialgia y más.
Reserva una cita y da el primer paso, o envía un mensaje con cualquier pregunta.